«El hombre no se mueve por sus pies, sino por sus afectos. Hasta sus propios pies son movidos por sus afectos». [San Agustín, Enarr. In Ps. 9, 15]

 

«Si algunos tienen a gala no verse exaltados o excitados, ni dominados o doblegados por sentimiento alguno, en lugar de obtener la serenidad verdadera, pierden toda la humanidad. Porque no se es recto por ser duro, ni se alcanza un estado de ánimo perfecto por ser insensible». [San Agustín, Civ. Dei, IX, 6]

«Lo que uno reputa ser el fin último, ello domina su afecto y de ello extraer todas las normas que regulan su conducta». [Santo Tomás de Aquino]