«Hay que decir ante todo que la fe no es una forma disminuida de ciencia natural, un primer grado del saber, antiguo o medieval, destinado a desaparecer necesariamente cuando llega el verdadero saber [científico], sino que es algo esencialmente distinto. No es un saber provisional. […]. Porque la fe, en su núcleo, no es, digámoslo una vez más, un sistema de conocimientos, sino una confianza». (Joseph Ratzinger)