«Los animales viven de imágenes y recuerdos, en cambio el hombre tiene el arte y el razonamiento» (Aristóteles)

«El ‘trayecto’ entre las condiciones actuales de una persona y su maduración y realización existencial, no tiene las mismas características que el trayecto de una piedra en caída libre, ni presenta similitud alguna con el trayecto que transita un animal desde su nacimiento a su madurez. Si bien el hombre está sometido a su corporalidad, la maduración de ésta no indica en modo alguno que su existencia haya llegado a la madurez y realización propia de él en tanto que humano. Realización humana significa, por tanto algo que no se alcanza mediante operaciones biológicas».