«Lo que conviene al ser humano no es lo momentáneamente oportuno, sino lo conforme a la eternidad, es decir, aquello que lo extiende más allá del instante; lo conforme a la eternidad, es decir, lo que es digno de perdurar». (Joseph Ratzinger)

«Aún enfermos muy dementes [psicóticos] parecen juzgar perfectamente la manera en que nos ocupamos de ellos». (Henri Baruk)