«Los hijos son pequeños y tú los mimas. Los pequeños son mimados. ¿Quieres acaso que permanezcan en su estado? Al contrario, deseas que crezcan, que se acerque a ellos la edad. Pero mira que cuando una edad se acerca, otra muere. Al llegar la puericia, muere la infancia; al llegar la adolescencia, muere la puericia; al llegar la senectud, muere la juventud; al llegar la muerte, muere toda edad. Cuantos grados de edad les deseas a los pequeños, otras tantas muertes de edades les deseas”. [San Agustín, In Psalmos 127,15]

 

«Para lograr su madurez el hombre necesita un cierto equilibrio entre estas tres cosas: talento, educación y experiencia». [San Agustín, Civ. Dei 11, 25]

 

«La maduración no se hace sin conflicto».  J.J. López Ibor (s)

 

«Maduro es quien le da a las cosas la importancia que tienen»

«[…] la necesaria madurez humana, la cual se comprueba, sobre todo, en cierta estabilidad de ánimo, en la facultad de tomar decisiones ponderadas y en el recto modo de juzgar sobre los acontecimientos y los hombres». (Optatam totius, n.11)