«El hombre no se mueve por sus pies, sino por sus afectos. Hasta sus propios pies son movidos por sus afectos». [San Agustín, Enarr. In Ps. 9, 15]

 

«El hombre es llevado hacia arriba o hacia abajo dependiendo de la naturaleza de su amor». [San Agustín, Civ. Dei 11, 28]

 

«A cada uno le arrastra su gusto». [San Agustín, In Joan. 26, 6 5]

 

«Mi peso es mi amor; él me lleva dondequiera que vaya». [San Agustín, Conf. 13, 9, 10]