«Generalmente se considera que la psicología es una ciencia relativamente moderna, y esto porque el término ha entrado en el uso general sólo en los últimos cien, ciento cincuenta años. Pero se olvida que hubo una psicología premoderna, la cual duró más o menos desde el 500 a.C. hasta el siglo XVII, pero que no se llamaba ‘psicología’ , sino ‘ética’ o, con más frecuencia aún, ‘filosofía’, aunque se trataba justamente de psicología. […] En Tomás de Aquino se encuentra un sistema psicológico del cual se puede probablemente aprender más que de gran parte de los actuales manuales de tal disciplina; se encuentran en él interesantísimos y muy profundos tratados de temas como narcisismo, soberbia, humildad, modestia, sentimientos de inferioridad, y muchos otros». (E. Fromm, Psicología para no psicólogos)